¡Hola a tod@s!

Hoy os damos algunas pautas para conseguir una decoración digna de una vivienda situada en pleno Nueva York.  Dos o tres pinceladas básicas que hacen que una estancia se acople totalmente con el estilo neoyorquino.

Los espacios abiertos, el uso de materiales naturales como maderas, ladrillos.. Y la luminosidad a través de grandes ventanales son algunos de los elementos que caracterizan este espacio.

Una de las claves de la decoración neoyorquina es el color blanco como tono principal en paredes, techos o carpintería.

Tampoco faltan los elementos naturales y sin tratar como el ladrillo o la madera. Si disponéis una pared de ladrillo en cualquiera de vuestras estancias ya habréis logrado gran parte del trabajo.
En la siguiente imagen, podéis ver una de nuestras composiciones para una habitación con pared de ladrillo. Como podréis observar, le da un aspecto industrial, un rollo muy neoyorquino.

En cuanto a los complementos existen algunos objetos que pueden integrarse muy bien en este estilo como son los grandes ventiladores de estilo envejecido, elementos retro metalizados, algún instrumento musical reciclado, una bicicleta antigua restaurada en el pasillo…

Tampoco podemos olvidarnos de la afición por el arte y la multitud de galerías típicos de barrios neoyorquinos, esto hace que los espacios aparezcan repletos de cuadros y libros. Éstos se disponen siempre de una manera original, no sólo se cuelgan en la pared sino que se colocan en el suelo o apoyados en muebles o ventanas.

 

¡Hasta la próxima! 🙂